16 de octubre de 2020

De Basura Cero a la Economía Circular

Juan Delgado
18/10/2020

Los residuos sólidos han sido una gran preocupación para los gobiernos locales quienes tienen bajo su responsabilidad la recolección, traslado y disposición hacia lugares retirados de las ciudades. Durante muchos años estas operaciones presupuestariamente estaban a cargo de las alcaldías y lo siguen estando.

Al principio las cantidades de residuos eran pequeñas pero las poblaciones fueron creciendo y los términos de la producción y el consumo de bienes igualmente se fueron modificando en cantidades y variedades. Nuevas presentaciones como también novedosos envoltorios aparecían en los mercados y los compradores se sentían halagados con alta propensión a comprarlos.

Además del crecimiento de las ciudades sus habitantes iban mejorando sus ingresos con lo que su capacidad de compra aumentaba. Las alcaldías comenzaron a cobrar el servicio de sus operaciones, pero la población manifestaba su indisposición al pago. Con el cambio de administración gubernamental los nuevos líderes políticos no se atrevían a cobrar el costo real de la recolección y traslado de los residuos por temor a reacciones negativas de sus electores.

Esta situación se mantuvo y todavía se mantiene en muchas alcaldías. En el caso de Venezuela esta ha sido la conducta de los alcaldes. Con el tiempo las ciudades se fueron expandiendo e igual los centros de producción. Se producía lo que la población demandaba y así la comunidad planetaria se convirtió en una sociedad consumista con lo cual la basura se incrementó y su recolección y traslado se convirtió en la cuenta mas importante de los presupuestos municipales llegando a alcanzar el 50 por ciento anual de los compromisos financieros de los ayuntamientos.

El incremento de la basura y su diversidad, su mayor costo de recolección, la actitud ciudadana con su negativa a cancelar los costos reales y el liderazgo político negado a cobrar los servicios por temor a represalias electorales generó una situación muy delicada a las alcaldías. Cada año sus compromisos de otro orden se incrementaban y el costo de la recolección y traslado de la basura también crecía. Frente a esta situación el tema fue abordado por organismos no gubernamentales de diversa índole.

En el año 1980 surge la propuesta de Basura Cero que significa que el destino de la basura no era su desaparición sino su uso en la generación de otros bienes. Sobre este esquema el mundo avanzó con la elaboración de leyes, ordenanzas, estableciendo metas de enviar cada vez menos residuos a los vertederos o rellenos sanitarios. La basura se incrementó también sus operaciones y por supuesto su costo de recolección y traslado.

Las investigaciones se mantuvieron y concluyeron con un nuevo modelo que considera la basura como una materia prima. El modelo se orienta al cambio del anterior de carácter lineal basado en la extracción, producción, consumo y desecho hacia un modelo sostenible que permite maximizar los recursos disponibles, tanto materiales como energéticos, para que estos permanezcan el mayor tiempo posible en el ciclo productivo y reducir al mínimo la generación de residuos.

Así Economía Circular es un modelo de desarrollo y crecimiento dirigido a optimizar la utilización de los recursos, materias y productos disponibles manteniendo su valor en el conjunto de la economía durante el mayor tiempo posible y en el que se reduce al mínimo la generación de residuos. Los objetivos de esta política giran alrededor de preservar y mejorar el capital natural mediante la selección de recursos y sistemas renovables o los de mejores resultados, optimizar el uso de los recursos, mediante la rotación de productos, componentes y materiales e incremento de su vida útil, fomentar la eficacia de los sistemas, generar nuevas capacidades y nuevos puestos de trabajo, evitar daños al medio ambiente, y preservar la biodiversidad y los ecosistemas natrales.

Ese es el reto, hacia allá apuntan todas las economías modernas, preparemos a Venezuela para en un momento no muy lejano avanzar y desarrollar nuestro propio modelo de economía circular.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario