Entre la risa y la resiliencia: En busca del equilibrio emocional
Por lo general, los primeros en captar la realidad emocional de una colectividad son los humoristas, bueno de eso viven. Su oficio consiste en captar la esencia de lo cotidiano para transformar lo dramático en risas o en un guiño cómplice que nos permita aliviar, aunque sea por un instante, el trago amargo que atravesamos.
Los memes que circularon a finales y principios de este año son el reflejo fiel de lo que muchos sentimos hoy: angustia, incertidumbre, dudas e interrogantes. Son sentimientos que impactan nuestra psiquis y que, en ocasiones, cobran tanta fuerza que se vuelve imposible gestionarlos, transformando nuestro día a día en una carrera contrarreloj frente a una realidad difusa. Pero ¿Qué es la realidad?
La realidad admite múltiples interpretaciones y depende de innumerables factores y situaciones; sin embargo, ese es un campo filosófico en el que no profundizaremos por ahora.
El propósito de estas líneas es facilitar, en cierta medida, el manejo de esas emociones que hoy nos persiguen y, a veces, nos atormentan. Sin caer en simplismos, podemos sintetizar la forma de asumir la vida en dos posturas: la optimista y la pesimista. Una vez visualizadas ambas orillas, tenemos la facultad de elegir en cuál queremos estar.
El respaldo científico es claro: una postura optimista reduce el estrés, mejora la salud física —disminuyendo la inflamación y fortaleciendo el sistema inmunológico— y promueve hábitos que elevan la calidad de vida. Por el contrario, el pesimismo excesivo dispara la ansiedad, paraliza la acción, limita las oportunidades y fomenta el aislamiento.
No obstante, así como el pesimismo extremo es dañino, existe también un optimismo excesivo (o tóxico) que desvirtúa la realidad y nos impide ver los riesgos.
En conclusión, el objetivo debe ser el equilibrio. Una perspectiva equilibrada nos permite validar tanto las emociones positivas como las negativas, permitiendo que nuestra psiquis se adapte y prospere.
Nuestra realidad actual demanda una dosis de acción y cambio; para lograrlo, no podemos permitirnos el aislamiento del pesimismo ni la ceguera del optimismo ingenuo. Debemos estar listos para afrontar los cambios que se vislumbran con una mente sana, resiliente y positivamente equilibrada.
¡Sigamos adelante!
“En la montaña rusa de la vida, cada caída es solo un empujón para subir más alto. Resiste, ríe y aprende. Es tu elección gritar o disfrutar de la vuelta.”
------------------------------------------------------------------------------
Si quieres saber más de nosotros, síguenos por nuestras Redes Sociales a través del siguiente enlace:
https://linktr.ee/barutaenmovimiento